Despierta con sueño, va a la universidad con sueño, almuerza con sueño, camina por las calles de santiago con sueño, llega a su casa con sueño y se acuesta con sueño solamente para volver a tener sueño al otro día.
martes, agosto 17
Miró su reloj de pulsera casi media hora, entró a su casa, sacó todos los relojes que encontró, los dispersó en derredor del reloj de sol y se sentó a mirarlos conturbado. Sudaba más de lo normal, se pasó la mano por la frente una y mil veces, se sacó los lentes y pasó la manga de la camisa por los ojos cerrados. Caminó de un lado a otro hasta que finalmente pudo establecer dentro de todas las preguntas que asediaban su cerebro dos afirmaciones principales, o todos los relojes de su casa habían fallado al mismo tiempo y andaban exactamente al doble de su velocidad normal o la tierra había disminuido su velocidad de rotación a la mitad. La primera sin duda alguna era menos descabellada que la segunda pero ambas eran probables.
miércoles, junio 30
Pensamiento mágico
Para explicar la caída de una manzana al suelo, podríamos plantear las siguientes explicaciones:
1.Unos duendes la tiraron.
2.Una tormenta a su paso tiró la manzana.
Estas hipótesis explican igualmente el fenómeno, pero el criterio de Ockham nos obliga a presumir que la primera es la correcta, ya que las demás nos obligarían a asumir una serie de postulados mucho más complicados, como la existencia de tormentas.
Se ha de tener cuidado en no confundir la complejidad del enunciado con la complejidad de los eventos. En este caso podría enunciarse:
1.Unos extraños, enigmáticos, escurridizos, traviesos y pequeños seres arbóreos en medio de sus alegres juegos arrojaron una manzana al suelo .
2.La tormenta lo hizo.
Los duendes siguen siendo los culpables.
1.Unos duendes la tiraron.
2.Una tormenta a su paso tiró la manzana.
Estas hipótesis explican igualmente el fenómeno, pero el criterio de Ockham nos obliga a presumir que la primera es la correcta, ya que las demás nos obligarían a asumir una serie de postulados mucho más complicados, como la existencia de tormentas.
Se ha de tener cuidado en no confundir la complejidad del enunciado con la complejidad de los eventos. En este caso podría enunciarse:
1.Unos extraños, enigmáticos, escurridizos, traviesos y pequeños seres arbóreos en medio de sus alegres juegos arrojaron una manzana al suelo .
2.La tormenta lo hizo.
Los duendes siguen siendo los culpables.
sábado, junio 26
Efímera existencia
Ayer miré el horizonte y sobre el intenso negro de los cerros vi subir llamaradas rojizas que se entretejían con un cielo verdoso. El azul crepuscular avanzó lentamente desde el este consumiendo primero los verdes vapores y luego ahogando el intenso fuego. Minutos más tarde sólo hubo obscuridad.
viernes, junio 25
Ha sido mucho el silencio que me ha apartado de vosotros, han sido muchos secretos, muchas las palabras que me he querido guardar. Han sido muchas las miradas que he querido (y logrado) evitar, han sido muchas las veces que no he querido mostrarme en esta realidad.
Llegó la hora de aparecer, llegó la hora de despertar de este sopor que durante algún tiempo mis manos hubo de atar. Llegó la hora de alzar la pluma al cielo nocturno, teñir su punta con su negro sepulcral y derramar nuevamente sobre el blanco y escarchado papel cuanta sandez salga de mi mente.
¡Llegó mi hora! Ha llegado mi tiempo, mi era. Mi momento de blasfemar contra cuanto “dios” se quiera levantar, contra cuanto ídolo intente mi brillo opacar. Llegó mi momento de vomitar todo lo que he guardado; de darme un corte en las venas, derramar mi sangre y utilizarla como la tinta que haya de escribir mis rencores, mis odios y desilusiones. Y mi papel será vuestra cara, mi papel será vuestro ser y os llenaré de mis palabras, os llenaré de mis desvaríos, os llenaré de todo lo que no os quise entregar.
¡Este es mi tiempo! Ahora he de actuar, ahora he de enrollaros en la red de mi pensar. Ahora he de tomar entre mis manos vuestra mente y sobre ella taladrar con las mil palabras de mis infortunios. ¡Ahora! Ahora os conjuro a poneros en mi lugar.
Llegó la hora de aparecer, llegó la hora de despertar de este sopor que durante algún tiempo mis manos hubo de atar. Llegó la hora de alzar la pluma al cielo nocturno, teñir su punta con su negro sepulcral y derramar nuevamente sobre el blanco y escarchado papel cuanta sandez salga de mi mente.
¡Llegó mi hora! Ha llegado mi tiempo, mi era. Mi momento de blasfemar contra cuanto “dios” se quiera levantar, contra cuanto ídolo intente mi brillo opacar. Llegó mi momento de vomitar todo lo que he guardado; de darme un corte en las venas, derramar mi sangre y utilizarla como la tinta que haya de escribir mis rencores, mis odios y desilusiones. Y mi papel será vuestra cara, mi papel será vuestro ser y os llenaré de mis palabras, os llenaré de mis desvaríos, os llenaré de todo lo que no os quise entregar.
¡Este es mi tiempo! Ahora he de actuar, ahora he de enrollaros en la red de mi pensar. Ahora he de tomar entre mis manos vuestra mente y sobre ella taladrar con las mil palabras de mis infortunios. ¡Ahora! Ahora os conjuro a poneros en mi lugar.
La parole a été donée à l'homme pour déguiser sa pensée
martes, mayo 18
lunes, mayo 17
domingo, mayo 16
viernes, mayo 14
La realidad en sí no puede ser experimentada por el hombre ya que al este dirigir su atención al noumeno lo ve, lo oye, lo palpa, lo gusta, lo huele. Estas acciones deforman al noumeno, lo transforman en fenómeno, algo que ha pasado por los sentidos y mente humana y ha sido transformado, se le ha dado una interpetación subjetiva.
Para poder entender la realidad en sí habría que renunciar a los sentidos. De esta forma podríamos decir que quien posee la habilidad de privarse de los sentidos estaría más cerca de la revelación del noumeno.
-El ciego entiende aún más que nosotros el noumeno porque se ha privado de la visión.
-El sordo entiende el noumeno al mismo nivel que el ciego.
-El polineuropata sensitivomotor de igual forma que el ciego y el sordo entiende más que nosostros la realidad en sí.
-El que padece parálisis de Bell de igual forma que los anteriores entiende el noumeno con mayor eficacia que el hombre común.
Decíamos que el estado ideal para comprender la realidad en sí es la falta de sentidos, no obstante, si faltan los sentidos la mente sigue funcionando y sería posible imaginarse la realidad en sí pero esta imaginación sería subjetiva y no correspondería al noumeno.
Por lo tanto la única forma de experimentar el noumeno es estando muerto, en la muerte la mente ya no funciona ni tampoco los sentidos; razón por la cual se podría experimentar la realidad en sí. Ahora, ¿que realidad sería posible experimentar? Solamente la realidad de la muerte, lo cual cierra las posibilidades de experimentar toda la realidad en sí y solamente permite echar un "vistazo" a una porción extremadamente pequeña del noumeno.
Para poder entender la realidad en sí habría que renunciar a los sentidos. De esta forma podríamos decir que quien posee la habilidad de privarse de los sentidos estaría más cerca de la revelación del noumeno.
-El ciego entiende aún más que nosotros el noumeno porque se ha privado de la visión.
-El sordo entiende el noumeno al mismo nivel que el ciego.
-El polineuropata sensitivomotor de igual forma que el ciego y el sordo entiende más que nosostros la realidad en sí.
-El que padece parálisis de Bell de igual forma que los anteriores entiende el noumeno con mayor eficacia que el hombre común.
Decíamos que el estado ideal para comprender la realidad en sí es la falta de sentidos, no obstante, si faltan los sentidos la mente sigue funcionando y sería posible imaginarse la realidad en sí pero esta imaginación sería subjetiva y no correspondería al noumeno.
Por lo tanto la única forma de experimentar el noumeno es estando muerto, en la muerte la mente ya no funciona ni tampoco los sentidos; razón por la cual se podría experimentar la realidad en sí. Ahora, ¿que realidad sería posible experimentar? Solamente la realidad de la muerte, lo cual cierra las posibilidades de experimentar toda la realidad en sí y solamente permite echar un "vistazo" a una porción extremadamente pequeña del noumeno.
Es imposible conocer la realidad en sí.
Es posible conocer la verdad.
jueves, mayo 13
Glamour
Trabajó arduamente durante tres meses, compró un boleto de avión en primera clase con dirección a París. Arribó al Charles de Gaulle a eso de las 9 de un día Martes, subió a un taxi y se dirigió a la cafetería Landureé en Rue Royale, pidió un capuccino y lo bebió leyendo algunas páginas del Le Monde. Después de esto caminó apreciando la bella arquitectura parisina durante un rato hasta que al fin se decidió a ir a La Torre Eiffel. Atravesó el Jardín de las Tullerías, cruzó el Sena y por Quai Branly se dirigió a la Torre.
Al llegar la miró detenidamente por largos minutos hasta que se decidió a subirla; pagó los 11 € necesarios para alcanzar la cima. Entró al ascensor que subió los 276 metros, salió del ascensor y observó el bello panorama.
Nadie nunca supo de qué forma lo hizo ni por qué razón lo hubo de hacer; pero habría de ser recordado por adjudicarse el suicidio más glamouroso de todos los tiempos.
miércoles, mayo 12
sábado, mayo 8
miércoles, mayo 5
¿Es posible expresarse sin palabras? Creo que sí.
¿Es posible darse a entender plenamente sin palabras? Creo que no.
¿Es posible darse a entender sin hablar? Por supuesto.
¿Es posible guardar silencio y meramente escribir? Obvio
El hablar hoy en día es equívoco, si no caes en alguna falta no logras expresar el mensaje deseado de buena forma. O si logras expresarte de buena forma, con un buen léxico y una buena entonación; es probable que el receptor no entienda aproximadamente del 50 al 70% de lo que dijiste.
Sinceramente creo que hablo mal. No tengo mal léxico ni mala entonación pero esas "z" que convierto involuntariamente en "s" me transforman en un asesino del habla. Y ese fue solamente un ejemplo de una larga lista de errores que suelo cometer.
Mi postura es guardar silencio y escribir.
Y continuar escribiendo.
Y escribir.
lunes, mayo 3
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